Cómo conectar con tu energía femenina: dulzura, ternura y sensualidad

Todas tenemos en nuestro interior energía femenina y energía masculina. Ambas energías nos ayudan a identificar necesidades, establecer vínculos, materializar nuestros proyectos, liderar nuestra vida…y las dos son necesarias porque se complementan.

No obstante, veo como muchas  mujeres viven polarizadas en una sola energía., que normalmente se encuentra desequilibrada.

Se requiere re conectar con la energía del femenino para que la mujer se re equilibre.

¿Por qué mi propuesta es empezar por el femenino?

Por mi experiencia, a las mujeres lo que nos ayuda es empezar poniendo foco en nuestro femenino porque es nuestra tendencia natural y la necesitamos para equilibrar el masculino si lo tenemos en exceso o el femenino si lo tenemos distorsionado.

Seguramente habrás escuchado alguna vez frases como: “tu puedes sola”, “estudia y llega lejos”, “se buena” , “con este carácter no te va a querer nadie”, “tú qué vas a saber de esto”, “eres muy inteligente no necesitas a nadie”...

Estos mensajes provocan una distorsiónde nuestras energías. Por un lado puede darse una excesiva rigidez (yo sola puedo y no necesito a nadie) o por otro una excesiva suavidad (yo no sé y me dejo llevar sin liderar).

Trabajar con el femenino no ayuda a todas:

  • A la mujer que vive desde el masculino. Suavizará el exceso de hacer y pensar, se permitirá el descanso y la ayuda. Se abrirá a la intuición y confiará más en la vida y en el fluir, permitirá que otra persona la sostenga y se abrirá al placer, a los regalos y al disfrute. 

  • A la mujer que vive desde el femenino. Recuperará compasión y amor hacia ella misma, aprenderá a darse valor y a ponerse en prioridad, mejorará autoestima y confianza, elementos clave para poder poner límites, expresar, materializar y elegir por sí misma. 

Además, es nuestra esencia y nuestro atractivo.

El femenino está relacionado con la libertad, el movimiento circular y serpenteante, la sensualidad y el misterio.

La mujer que recuerda cómo acceder al femenino, y lo hace con un masculino equilibrado, despierta en ella el arquetipo de la mujer diosa, crea un aura de misterio y magia difícil de esconder.

Se vuelve perceptiva, sutil, intuitiva… su cuerpo le habla y sabe guiarse en lo invisible. Siente conexión con la naturaleza y con sus ciclos, con las mujeres de su linaje y con las demás mujeres, se vuelve magnética y aumenta su capacidad de crear de su útero, su corazón y su mente,

Siente dentro de sí, profundamente, la sabiduría antigua de la mujer sagrada.

Qué es la energía femenina (y qué no es)

La energía femenina es esa parte de ti que sabe estar, sentir, recibir y crear. Vive en el cuerpo más que en la cabeza. Se expresa en la intuición, en el placer, en la capacidad de parar y de escucharte.

No es debilidad. No es ser pasiva. Y no está reñida con ser una mujer capaz, profesional y con carácter. De hecho, muchas de las mujeres que llegan a mis sesiones son mujeres fuertes que lo sostienen todo. Lo que se les ha olvidado, de tanto sostener, es habitarse a sí mismas.

Si te has pasado años funcionando en modo "hacer, resolver, cumplir", es muy probable que tu energía femenina esté dormida. No perdida. Dormida.

La dulzura no es debilidad

Vivimos en un mundo que premia la dureza. Ir rápido, poder con todo, no mostrar grietas. Y sin darnos cuenta, esa dureza se nos queda dentro: en la mandíbula apretada, en los hombros, en la forma de hablarnos.

Recuperar la dulzura es un acto de valentía. Es bajar el ritmo, suavizar la mirada con la que te ves, permitirte hacer las cosas despacio y bien, en lugar de rápido y a medias. Una de las mujeres de mis Círculos lo describió de una forma preciosa: descubrió que su femenino era "una fortaleza con cariño, suave, que nos sostiene y sostiene al mundo".

Esa es la clave. La dulzura no te resta poder. Te lo devuelve.

Ternura: trátate como tratas a quienes amas

Piensa en cómo le hablas a tu mejor amiga cuando lo está pasando mal. Y ahora piensa en cómo te hablas a ti cuando te equivocas.

La ternura hacia una misma es, para muchas mujeres, la asignatura pendiente. Nos han enseñado a cuidar hacia fuera: hijos, pareja, familia, trabajo. Cuidarnos hacia dentro nos parece un lujo o, directamente egoísmo.

No lo es. Es la base. Una mujer que se trata con ternura duerme mejor, decide mejor, pone límites con más claridad y ama con más libertad. La ternura contigo misma no te encierra en ti, te prepara para estar en el mundo de una forma más sana.

Sensualidad: volver a habitar tu cuerpo

Aclaremos algo importante: sensualidad no es lo mismo que sexualidad. Sexualidad tampoco es lo mismo que energía sexual.

La sensualidad es la capacidad de percibir y disfrutar del mundo a través de los sentidos. Es estar presente en tu cuerpo mientras vives.

El olor del café por la mañana. El agua caliente en la piel. Una tela suave, una música que te mueve algo por dentro, el sol en la cara. Todo eso es sensualidad. Y cuando la recuperas, recuperas también el placer, el deseo y la alegría de estar viva.

La energía sexual es aquella energía creativa y creadora que nos permite “parir” y manifestar proyectos. Te da el poder de expandir tu movimiento, tu sabiduría y tu acción.

Muchas mujeres llegan a la Danza Útera® diciendo "es que yo vivo de cuello para arriba". ¿La buena noticia? El cuerpo no se olvida. Solo espera a que vuelvas.

7 formas de conectar con tu energía femenina hoy

  1. Baja el ritmo 10 minutos al día. Sin móvil, sin tareas. Solo tú, respirando. Lo femenino aparece cuando dejas de correr.

  2. Muévete sin coreografía.Pon una canción que te guste y deja que el cuerpo se mueva como te pida. Sin espejo, sin juicio. El movimiento libre es una de las puertas más directas a tu energía femenina.

  3. Despierta tus sentidos a propósito. Elige cada día un pequeño placer sensorial: una ducha lenta, una vela encendida, caminar descalza. La sensualidad se entrena con presencia.

  4. Háblate con ternura. Cuando te pilles siendo dura contigo, para y reformula. Como le hablarías a alguien que quieres.

  5. Escribe lo que sientes, no lo que piensas. Unas líneas al despertar o antes de dormir. Preguntarte "¿qué siento hoy?" te saca de la cabeza y te lleva al cuerpo.

  6. Pasa tiempo con otras mujeres en un espacio de verdad. No de postureo, sino de escucha.Los Círculos de mujeresexisten desde siempre por algo: juntas nos hacemos de espejo y nos sostenemos.

  7. Deja que te cuiden. Recibir también es femenino. Pide ayuda, acepta el abrazo, déjate acompañar. No tienes que poder con todo tú sola.

Cuando quieras profundizar

Leer sobre la energía femenina está bien. Sentirla en el cuerpo es otra cosa.

Si notas que algo en ti se ha removido leyendo esto, quizás es el momento de vivirlo. En una sesión de Danza Útera®, donde el movimiento suave y la respiración te devuelven a tu centro, a tu dulzura y a tu fuego. O en un Círculo de Mujeres, donde la ternura se practica en compañía.

Nos encontramos en Barcelona, Esplugues y El Prat de Llobregat.

Y si tienes dudas de si esto es para ti, escríbeme. Estaré encantada de contarte más.

Porque este mundo necesita mujeres alegres. Y tambiénmujeres dulces, tiernas y sensuales, que habitan su cuerpo sin pedir permiso.

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