Círculos de mujeres en Barcelona: qué son, cómo funcionan y dónde encontrarlos
¿Has oído hablar de los Círculos de mujeres pero no sabes muy bien qué son, qué pasa dentro o si son para ti?
En este artículo te lo cuento. Qué hacemos en un Círculo de mujeres, cómo funcionan los que yo facilito en Barcelona, por qué tienen tanto poder… Y también te cuento lo que no son, para que llegues sin expectativas equivocadas.
¿Qué es un Círculo de mujeres?
Un Círculo de mujeres es un espacio donde un grupo de mujeres se reúne para compartir, escucharse y acompañarse desde la presencia y el respeto.
Mis Círculos no son una clase, ni una terapia de grupo, ni un taller o un monógráfico. Es un espacio de encuentro en el que cada mujer llega con su propia historia y su momento vital.
Algunas atraviesan una pérdida o una etapa difícil. Otras sienten que necesitan hacer un cambio, tomar una decisión o recuperar el rumbo. Muchas simplemente necesitan parar, escuchar y tener inspiración.
Lo valioso del círculo es esa diversidad. Cuando una mujer comparte, no solo habla de sí misma: pone palabras a algo que muchas otras también están viviendo. Y cuando escucha la experiencia de otra, a menudo encuentra respuestas, claridad o una perspectiva que no había podido ver sola.
Cada encuentro reúne mujeres que llegan con necesidades diferentes, invitadas por el propósito grupal de conectar con la sabiduría interna de cada una. Luego es la inteligencia colectiva del grupo la que hace posible que se genere un tejido de información adecuado para que cada una encuentre lo que necesita: sostén cuando hay dificultades, claridad cuando hay que tomar decisiones, impulso y celebración cuando se comparte un éxito y la sensación de sentirse en una comunidad que te apoya y anima.
Transiciones difíciles, claridad, brújula y celebración, todos los momentos tienen cabida en el Círculo de Mujeres.
Momentos difíciles. Mujeres que están atravesando un momento complicado: un duelo, una separación, una pérdida de identidad, una crisis que no saben cómo nombrar, el agotamiento de haber dado tanto durante tanto tiempo.
En el Círculo no tienes que tener todo claro. No tienes que ser fuerte. Puedes llegar exactamente como estás.
El grupo crea un espacio seguro para la vulnerabilidad, donde ser escuchada sin ser juzgada ni arreglada es, en sí mismo, lo que cura.
Claridad y Dirección. Mujeres que necesitan moverse. Que sienten que algo tiene que cambiar pero no saben exactamente qué ni cómo. Que quieren tomar una decisión importante, recuperar su fuerza o encontrar la dirección que han perdido.
El grupo actúa como un oráculo colectivo: la sabiduría que emerge entre todas suele ser mucho más certera que cualquier consejo que pudiera darte yo sola.
Celebración. Mujeres que llegan para compartir una alegría, un logro, un cambio que por fin ha florecido o un paso importante en su camino. Porque celebrar también necesita testigos. Recibir la alegría, el reconocimiento y el apoyo de las demás es profundamente regenerador. Y, al mismo tiempo, ver a otra mujer crecer, atreverse o cumplir un sueño inspira, da esperanza y despierta el coraje de creer que nosotras también podemos.
Por qué los círculos funcionan
Vivimos en una epidemia de soledad. Y las mujeres, especialmente las de nuestra generación, somos especialmente vulnerables. Hemos aprendido a cuidar, a ser buenas y generosas, a trabajar duro para tener estudios y buenos trabajos y cumplir con las esperanzas que pusieron en muchas de nosotras nuestros padres, a ser fuertes, a no pedir demasiado, a ser amables, a tener buen aspecto físico… en una carrera ascendente de más y más, en la que nos hemos abandonado y quedado solas.
El problema no es que no tengamos gente alrededor. El problema es que rara vez tenemos espacios en los que podemos ser vistas de verdad.
Cuando alguien te escucha sin intentar resolverte, ocurre algo: dejas de estar en modo defensa. Bajan las capas. Y en ese espacio de escucha auténtica, tú misma empiezas a encontrar tus propias respuestas.
La sororidad, el vínculo entre mujeres que se reconocen y se sostienen, tiene un efecto real.
Hay estudios que vinculan la conexión social profunda con la salud física y mental. Pero más allá de los estudios: cuando salgo de un Círculo, me siento menos sola, más confiada y con más fortaleza interna real. Y eso, en este mundo, vale mucho.
Yo descubrí los Círculos en 2017, en un momento en el que estaba muy perdida.
La primera vez que me senté en uno, pensé: esto es llegar a casa entre hermanas. Esta sensación es lo que llevo años queriendo crear para otras mujeres.
Qué NO es un círculo de mujeres
Antes de animarte a probar, quiero despejar algunas dudas que escucho a veces.
¿Es terapia? No. Un círculo no sustituye a un proceso terapéutico. No hay diagnósticos, no hay tratamiento. Es un espacio de comunidad y escucha, no de intervención clínica.
¿Es algo religioso o espiritual? Los círculos tienen raíces en tradiciones de muchas culturas, sí, pero no enseñan doctrina religiosa ni espiritual. Puedes ser creyente, agnóstica o atea y el espacio es igualmente válido para ti.
¿Es una secta o un grupo de autoayuda? No, no hay gurú. No hay doctrina que seguir. No hay método correcto de estar. Lo que hay es un grupo de mujeres normales, con vidas reales, que se juntan para escucharse, siguiendo una metodología y una dinámica grupal concreta que permite libertad y respeto.
¿Tengo que hablar de cosas muy íntimas? Compartes lo que quieres compartir. Nunca se te pide más de lo que estás dispuesta a dar. Puedes empezar escuchando y decidir si quieres hablar.
Cómo prepararte para tu primer Círculo
No hace falta hacer nada especial. Pero si quieres llegar con más tranquilidad, esto puede ayudarte:
Llega sin expectativas concretas. Los círculos son distintos cada vez. Si llegas esperando algo muy específico, puede que te pierdas lo que realmente ocurre.
Viste algo cómodo. Pasarás un rato sentada, en el suelo o en sillas bajas. La comodidad física ayuda a la comodidad interior.
Date permiso para no saber qué decir. El silencio es bienvenido. No tienes que tener nada preparado.
Sé paciente contigo misma. La primera vez puede ser raro. Es normal. Dale una oportunidad.
Cómo encontrar un Círculo de mujeres en Barcelona
Barcelona tiene una comunidad creciente de prácticas femeninas: círculos, retiros, talleres. Si quieres encontrar el espacio adecuado para ti, te recomiendo:
Buscar facilitadoras con formación específica sobre cómo facilitar círculos de mujeres, dinámicas de grupo y acompañamiento femenino. Preguntar siempre si hay una conversación previa antes de incorporarte: un buen círculo cuida quién entra y cómo.
Y si quieres empezar por algo concreto, con un espacio cuidado y con una conversación previa para asegurarnos de que es el círculo adecuado para este momento de tu vida, puedes escribirme.
Si vives en el Baix Llobregat, también puedes encontrarme cerca de casa. Organizo círculos en Esplugues y en El Prat además de en Barcelona ciudad.
Tu lugar en el Círculo
No tienes que estar en crisis para unirte a un círculo. No tienes que tener todo roto para merecer ser escuchada.
Puedes venir simplemente porque llevas demasiado tiempo siendo la que sostiene a los demás y hoy te apetece que alguien te sostenga a ti.
Si algo de lo que has leído te resuena, escríbeme. Hablamos, nos conocemos, y encontramos juntas el siguiente paso.
Porque algunas cosas se entienden mejor dentro del Círculo que desde fuera.
