Qué es el coaching transpersonal y cómo saber si es para ti
Si quieres cambiar algunos aspectos de ti o de tu vida, si quieres conseguir “algo”, si sientes que partes de tu vida no acaban de ir bien y quieres hacer ajustes, un proceso de Coaching Transpersonal puede ayudarte.
¿Es una sesión de psicología? ¿Es terapia? ¿Es algo esotérico?
Nada de eso. Pero entiendo la confusión, el Coaching cada vez se conoce más pero aún genera algunas dudas.
En este post quiero explicarte qué es el coaching transpersonal, en qué se diferencia de otras modalidades y, sobre todo, cómo saber si es lo que necesitas en este momento de tu vida.
Empecemos por el principio: qué es el coaching transpersonal
La palabra transpersonal viene del latín: trans significa más allá. El coaching transpersonal trabaja más allá de la persona (o del personaje), más allá de su dimensión mental y conductual.
No se centra solo en qué haces o cómo lo haces, sino también desde dónde lo haces y en quién eres. En tus patrones más profundos, en los valores que guían tu vida aunque no los hayas indentificado nunca, en la relación que tienes contigo misma, con lo que le da sentido a tu existencia.
Es un trabajo que se centra en el ser completo e integra lo que piensas, lo que sientes y lo que haces.
Gira alrededor de tres palancas que te permitirán salir de donde estás: la consciencia, la responsabilidad y la acción. La responsabilidad es fundamental para que el cambio sea real y duradero.
Tiene más que ver con un proceso pedagógico de aprendizaje, que con un proceso de cura y sanación. De hecho el origen semántico de la palabra coach es vehículo, lo que te permite ir de un punto a otro.
El coaching pone foco en el desarrollo, el potencial y la adquisición de nuevas habilidades.
En qué se diferencia del coaching tradicional
El coaching tradicional suele estar centrado en hacer y es muy útil para definir objetivos, crear planes de acción, superar obstáculos concretos. Funciona muy bien cuando sabes qué quieres y necesitas, y te ayuda para llegar ahí. Suele utilizarse en el ámbito empresarial y corporativo.
El problema es que muchas mujeres llegan a un proceso de acompañamiento precisamente porque no saben qué quieren. Porque sienten que algo no encaja pero no saben qué. Porque han conseguido todo lo que se supone que hay que conseguir y aun así se sienten vacías.
Para eso, un coaching centrado en objetivos no es suficiente. El trabajo és ir más adentro. El enfoque del coaching de vida es más adecuado para ellas, y este es el marco del coaching transpersonal.
El coaching transpersonal empieza por la pregunta ¿Qué quieres conseguir? pero no necesitas saberlo ya, iremos explorando juntas, tiraremos del hilo y lo haremos en profundidad.
En qué se diferencia de la terapia
Esta es la pregunta más frecuente. Y la respuesta honesta es: no son lo mismo.
La terapia, en general, trabaja desde el pasado hacia el presente. Explora el origen de patrones, heridas, traumas. Es un proceso fundamental cuando hay algo que sanar y sueles obtener consejos y guía.
El coaching transpersonal trabaja desde el presente hacia el futuro. No ignora el pasado, pero no se queda ahí. La pregunta no es solo ¿De dónde viene esto? sino ¿Qué quieres hacer ahora con esto?. No explora la herida ni el trauma para sanarlo, tampoco es una sesión de psicología. No te da soluciones, y el plan de trabajo nace de ti.
Hay mujeres que necesitan terapia para sanar algo. Hay mujeres que necesitan coaching para tener claridad y pasar a la acción en un ámbito concreto de su vida. Hay mujeres que empiezan por terapia y luego saltan al Coaching. No son practicas excluyentes pero recomiendo trabajarlas por separado y en momentos diferentes.
El coaching transpersonal no sustituye a un proceso terapéutico cuando este es necesario. Si estás en un momento de crisis aguda o de trabajo con traumas profundos, la terapia es el primer paso.
Qué pasa en una sesión de coaching transpersonal
No hay una fórmula fija, porque cada proceso es distinto. Pero sí que hay una estructura y una metodología que siguen todas las sesiones.
Una sesión no es una clase ni una conferencia. No vengo yo con respuestas que darte. Tu eres la protagonista.
El espacio es tuyo: tú traes lo que quieres trabajar en tu proceso de Coaching, y tu traes cada día lo que quieres trabajar en ese momento que te permita avanzar hacia tu objetivo final. Yo te acompaño con diferentes herramientas, pero sobre todo con preguntas poderosas, con escucha, con mi intuición para llevarte a puntos de inflexión que ayuden a hacer que salga a la superficie lo que está dentro de ti y a que puedas trazar un plan de acción que llevar a cabo con éxito.
Tu eres la que haces los cambios, yo te acompaño e impulso.
Trabajamos con creencias: las historias que te cuentas sobre ti misma, sobre lo que mereces, sobre lo que es posible para ti. Muchas de esas historias las adquiriste hace mucho tiempo y ya no te sirven.
Trabajamos con lo que llamo tu brújula interior: ese sistema interno de valores y deseos que siempre ha estado ahí, pero que con los años se fue cubriendo de capas.
El resultado es que empiezas a conocerte mejor. A tomar decisiones más alineadas contigo. A vivir desde un lugar más tuyo y menos desde la expectativa de los demás.
Para qué sirve el coaching transpersonal (y para qué no)
Sirve especialmente para:
Momentos de transición. Cuando algo está cambiando en tu vida, voluntariamente o no, y necesitas encontrar quién eres tú en este nuevo capítulo.
Sensación de vacío o falta de sentido. Cuando tienes todo lo que deberías tener y aun así algo falta. Cuando el piloto automático ya no funciona.
Patrones que se repiten. Cuando las mismas situaciones, los mismos conflictos, las mismas trampas aparecen una y otra vez en distintos contextos de tu vida.
Toma de decisiones importantes. Cuando tienes que elegir y no sabes desde dónde elegir, porque has perdido el contacto con lo que realmente quieres.
Recuperar tu propia voz. Cuando llevas demasiado tiempo adaptándote a lo que necesitan los demás y ya no recuerdas cuál es la tuya.
No sirve para:
Sustituir la terapia cuando hay un diagnóstico clínico o un trauma que necesita acompañamiento especializado.
Ni para darte respuestas rápidas sin trabajo real.
Ni para decirte lo que tienes que hacer con tu vida.
Cómo saber si es para ti en este momento
Más que en definiciones, confía en lo que sientes al leer esto. Algunas preguntas para ayudarte:
¿Llevas tiempo sintiéndote perdida o desconectada de ti misma?
¿Sientes que tus decisiones las toman las expectativas de los demás más que tú?
¿Hay algo que quieres cambiar en tu vida pero no sabes ni por dónde empezar?
¿Tienes la sensación de que hay una versión de ti que todavía no ha salido del todo?
¿Estás en un momento de transición, de crisis o de búsqueda, y sientes que necesitas más que consejos?
Si has respondido que sí a 2 o más de estas preguntas, el coaching transpersonal probablemente tiene algo que ofrecerte.
Cómo trabajo yo
Mi enfoque integra el coaching transpersonal con otras herramientas que forman parte de mi camino: la Danza Útera®, los Círculos de mujeres, el trabajo con el cuerpo femenino y los ciclos.
No porque todas las mujeres necesiten todo eso, sino porque creo que somos seres enteros, y que el trabajo más profundo ocurre cuando integramos lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos.
Cada proceso es personalizado. Empezamos con una conversación sin compromiso donde nos conocemos, entiendo qué estás viviendo y te cuento cómo podría ser trabajar juntas. Sin presión. Sin que tengas que decidir nada en ese momento.
Si algo de lo que has leído aquí resuena contigo, ese es el primer paso: escribirme.
Porque no tienes que tenerlo todo claro para empezar. Solo tienes que estar dispuesta a mirar hacia adentro.